¿Y las lluvias, señor ministro? ¿Qué pasó con el pronóstico técnico de siembra del 21 al 25 de abril?

El pasado 9 de abril, el ministro de Agricultura, Óscar Domínguez, afirmó públicamente en la red social X, que entre el 21 y el 25 de abril serían las fechas ideales para iniciar la siembra en el país.

En el departamento de Usulután, donde miles de familias viven de la agricultura, el invierno no es un asunto menor. De las lluvias depende la siembra, la cosecha y el sustento de buena parte de la población rural.

El pasado 9 de abril, el ministro de Agricultura, Óscar Domínguez, afirmó públicamente que entre el 21 y el 25 de abril serían las fechas ideales para iniciar la siembra en el país. Además, recomendó a los productores escuchar únicamente las fuentes oficiales y desconfiar de otras voces.

Hoy, 12 de mayo, la realidad en muchas zonas de Usulután es distinta: las lluvias todavía no se han establecido de manera constante. Mientras tanto, numerosos agricultores ya habían preparado sus tierras, comprado semillas y realizado inversiones confiando en esas recomendaciones oficiales.

La preocupación es legítima. En el campo, equivocarse en el momento de sembrar puede significar pérdidas económicas, endeudamiento y riesgo para la seguridad alimentaria de las familias. Por eso, los pronósticos climáticos deben comunicarse con responsabilidad, prudencia y transparencia, evitando mensajes que puedan interpretarse como certezas absolutas en un contexto tan cambiante como el clima.

La agricultura salvadoreña necesita apoyo técnico serio y información confiable, no discursos triunfalistas. Porque cuando falla la lluvia, quienes primero sufren las consecuencias son las familias campesinas.

Y en muchas comunidades de Usulután la pregunta empieza a repetirse con preocupación:

¿Y las lluvias, señor ministro?

Por Alcides Herrera.