Por: Prensa Izcanal.
3 de noviembre de 2026.
El sector agropecuario salvadoreño continúa sin recuperar su dinamismo. Los datos del Índice de Volumen de la Actividad Económica (IVAE), publicados por el Banco Central de Reserva (BCR), muestran que la actividad de agricultura, ganadería, silvicultura y pesca registró en agosto de 2026 una variación interanual de -0.74 % y una variación promedio de -0.79 %.
La situación contrasta con agosto de 2025, cuando el sector registraba cifras positivas de 2.1 % y 2.60 %, respectivamente.
CINCO AÑOS SIN RECUPERACIÓN SOSTENIDA
Según el análisis del economista Otto Boris, con base en los datos del BCR, la actividad agropecuaria se encuentra 0.39 % por debajo del nivel de 2019.
La evolución del indicador entre 2022 y agosto de 2026 refleja altibajos, pero también una tendencia descendente durante este último año.
Mientras tanto, el conjunto de la economía salvadoreña creció 4.6 % en agosto de 2026.
LA SEQUÍA AGRAVA LA SITUACIÓN
El fenómeno de El Niño y la sequía meteorológica y agrícola han afectado especialmente al corredor seco y la zona oriental, con pérdidas reportadas en cultivos de maíz y frijol.
En octubre, la Asamblea Legislativa declaró Estado de Emergencia Nacional por seis meses, prorrogables, ante la situación de sequía y sus efectos sobre la seguridad alimentaria, la agricultura, la agroindustria y la ganadería.
Sin embargo, los datos del IVAE muestran que el sector continúa en terreno negativo.
MENOS PRODUCCIÓN LOCAL, MÁS PRESIÓN SOBRE LOS ALIMENTOS
La contracción agropecuaria también tiene consecuencias para la economía familiar.
Una menor producción nacional incrementa la necesidad de importar granos básicos y otros alimentos, exponiendo al país a las variaciones de los precios internacionales.
En septiembre de 2026, la Canasta Básica Alimentaria urbana alcanzó los $269.15, su nivel más alto desde que existen registros comparables en 2001. La rural se situó alrededor de los $191.
Los incrementos en verduras, frijoles, frutas y otros productos golpean especialmente a las familias de menores ingresos.
¿QUÉ NECESITA EL AGRO SALVADOREÑO?
La recuperación del sector requiere políticas sostenidas de apoyo a los productores nacionales: acceso a semillas e insumos, sistemas de riego, asistencia técnica, financiamiento y protección frente a los eventos climáticos.
La pregunta es inevitable: ¿cómo garantizar la seguridad alimentaria del país si la producción agropecuaria continúa debilitándose?
Sin fortalecer al productor nacional, El Salvador corre el riesgo de depender cada vez más de los alimentos importados y de quedar más expuesto a las alzas de precios.
Fuente: IVAE del Banco Central de Reserva (BCR), análisis del economista Otto Boris; datos de la Canasta Básica Alimentaria de ONEC/BCR y contexto de la emergencia nacional por sequía.