Un año después del lanzamiento
Este 22 de mayo se cumple un año desde que el gobierno de Nayib Bukele lanzó oficialmente el programa “Dos Escuelas por Día”, una iniciativa presentada como una apuesta para transformar la infraestructura educativa del país.
A un año del anuncio, el portal oficial reporta 732 centros escolares intervenidos a nivel nacional. Sin embargo, en distintos territorios las cifras oficiales contrastan con la realidad que viven docentes, estudiantes y comunidades.
Cinco escuelas aparecen intervenidas, pero siguen abandonadas
En Nueva Granada, Usulután, cinco centros escolares aparecen dentro del listado de escuelas intervenidas, aunque hasta la fecha no existen obras en ejecución ni empresas trabajando en los lugares.
Los códigos 499, 500, 630, 631 y 632 corresponden al Centro Escolar El Carrizal, Centro Escolar Las Llaves, Centro Escolar El Zope, Centro Escolar Loma Grande y el Instituto Nacional de Nueva Granada.
Según docentes consultados por Izcanal, las escuelas únicamente fueron desalojadas desde febrero y luego quedaron abandonadas.
“No han tocado ni una lámina”
Una maestra entrevistada por Izcanal, quien pidió anonimato por temor a represalias, explicó que las comunidades educativas aceptaron salir de los centros escolares porque confiaban en que las remodelaciones comenzarían de inmediato.
“Nos pidieron desalojar a algunos en febrero, al inicio de las clases; a otros, unas semanas después. Todos pensamos que de febrero a mayo era suficiente para la remodelación. Pero hemos llegado a mayo y ni las empresas han venido. No han tocado ni una lámina”, denunció.
La remodelación fue recibida con esperanza
La docente explicó que inicialmente las comunidades vieron con optimismo el proyecto gubernamental.
“Recibimos como buena noticia la remodelación de la escuela, pues no es construcción nueva, sino que van a cambiar ventanas, techo y arreglar las áreas recreativas. Aplaudimos la inversión”, expresó.
Clases improvisadas y condiciones precarias
Mientras las escuelas permanecen cerradas, estudiantes y maestros enfrentan condiciones difíciles para continuar el año lectivo.
“Todos la estamos pasando mal. Hay escuelas como la de Loma Grande donde no hay servicios sanitarios; los padres de familia han tenido que improvisar uno. En Las Llaves están todos los grados en un solo salón en la casa comunal y algunos niños van dos veces a la semana a clases. En El Carrizal ya las personas que prestaron las casas están arrepentidas. Los del instituto están en dos lugares. Con estos calores, sin agua, sin baños y sin condiciones para dar clases, no está fácil”, relató.
Escuelas deterioradas y fondos insuficientes
La maestra también señaló que el deterioro de los centros escolares viene acumulándose desde hace años y que el presupuesto entregado a las escuelas no alcanza para cubrir las necesidades básicas.
“Las escuelas todos los años necesitan mantenimiento. Ahora llevamos seis años que el bono que nos da el gobierno no nos alcanza. Nosotros recibimos 1,500 dólares y de allí tenemos que comprar materiales didácticos, pagar servicios básicos y darle mantenimiento a la escuela. Entonces tenemos escuelas que cada día se van deteriorando”, afirmó.
“Llaman intervención al desalojo”
Para la docente, el problema principal es que el gobierno estaría contabilizando como “intervención” el simple hecho de desalojar las escuelas, aunque no existan trabajos reales.
“No sabemos por qué nos desalojaron si no iban a intervenir las escuelas. Yo lo que pienso es que es un gobierno de propaganda. Él necesita números para decir que va haciendo dos escuelas por día, pero en la realidad llama intervención al desalojo”, sostuvo.
Miedo a denunciar
La entrevistada también denunció temor entre docentes para expresar públicamente las dificultades que enfrentan.
“Si hablamos, si denunciamos, el director departamental dice que somos traidores, que le estamos mordiendo la mano a quien nos da de comer. Él piensa que somos tontos, pues no es el gobierno quien paga la educación, sino nosotros, el pueblo, con nuestros impuestos; y nosotros le pagamos hasta a ese funcionario que nos ningunea”, manifestó.
La realidad detrás de las cifras
A un año del lanzamiento del programa “Dos Escuelas por Día”, en Nueva Granada las comunidades educativas aseguran que la promesa de transformación todavía no llega: las escuelas están desalojadas, los estudiantes dispersos y las remodelaciones siguen sin comenzar.
Por: Prensa Izcanal.