En el departamento de Usulutan, donde reside Mateo Rendón, no habrá aumento a la producción.

¿Dónde está el anunciado aumento de la producción en las comunidades campesinas de Usulután?

17/08/2026

El Gobierno asegura que el programa “Aumento a la Producción”está transformando la agricultura salvadoreña mediante cuatro ejes: tecnificación, tecnología, mecanización de las labores y semillas de alto rendimiento no modificadas genéticamente.

Según el discurso oficial, el programa ha impulsado la siembra de 130 mil manzanas y permitirá alcanzar una producción proyectada de 12 millones de quintales de maíz. Tanto el ministro de Agricultura como Mateo Rendón, quien se presenta como coordinador de la Mesa Nacional Campesina y Rural, sostienen que la demanda de granos básicos “ya está abastecida”.

Pero un recorrido realizado por Izcanal por diferentes zonas de Usulután muestra una realidad más compleja.

¿Qué encontramos en el territorio?

Izcanal recorrió el departamento desde la zona norte hasta el este para responder dos preguntas: ¿cómo está funcionando el programa “Aumento a la Producción” en Usulután? y ¿qué papel están desempeñando la Mesa Nacional Campesina y Rural y el MAG?

El primer dato fue contundente: en la zona norte prácticamente no hay milpas.

En Nueva Granada, municipio donde reside Mateo Rendón, no encontramos cultivos de maíz que puedan asociarse al anunciado aumento de la producción.

¿Cómo está funcionando el programa “Aumento a la Producción” en Usulután?

Esto contrasta con las imágenes que el dirigente campesino muestra frecuentemente de maizales y frijolares producidos mediante sistemas de riego, en sintonía con el discurso del Ministerio de Agricultura. Estos cultivos no son de Usulután.

Usulután sí es productor de maíz

Los datos del V Censo Agropecuario y I Censo de Pesca 2025 del BCR, correspondiente al ciclo mayo de 2024 a abril de 2025, confirman que Usulután es un departamento importante para la producción nacional.

Usulután aportó el 8,2 % del maíz producido en el país y registró 25.954 manzanas cosechadas, de un total nacional de 293.458.

En ese ciclo, El Salvador produjo cerca de 10,9 millones de quintales de maíz.

Por tanto, el problema no es que Usulután haya dejado de producir. La pregunta es otra: ¿está aumentando la producción como resultado del programa anunciado por el Gobierno?

Lo encontrado en territorio genera dudas.

En Usulután Este casi no hay maíz para grano

En los diez distritos de Usulután Este, Izcanal encontró algunos cultivos de maíz únicamente en Concepción Batres, pero buena parte estaba destinada a elote y no a granos básicos.

Un agricultor explicó que el MAG convocó a unos 60 productores a una reunión en El Congo y allí entregó insumos. Sin embargo, muchos agricultores no quieren sembrar para grano bajo sistemas de riego debido a los costos.

“Así como está el combustible de caro, el agua más profunda… no nos da, salimos perdiendo”.

En Anchila, la situación era todavía más limitada: los productores afirmaron que prácticamente no se había sembrado ni para elote; apenas había un par de milpas comenzando a salir.

El problema del agua

El programa oficial habla de tecnificación, pero en el territorio no encontramos distritos de riego instalados que permitan sostener una estrategia amplia de incremento de la producción.

Donde existen sistemas de riego familiares, algunos agricultores prefieren no sembrar porque extraer el agua representa un costo elevado.

El combustible, la profundidad de los pozos y la falta de infraestructura convierten el riego en una inversión que muchos campesinos consideran demasiado riesgosa.

La lluvia tampoco acompañó

Otro argumento utilizado por el Ministerio de Agricultura para explicar las pérdidas ha sido la fecha de siembra. El MAG ha recriminado a campesinos que sembraron en junio y perdieron sus cosechas, señalando que no siguieron las recomendaciones oficiales.

Pero el recorrido de Izcanal encontró un dato que cuestiona esa explicación: también agricultores que recibieron el bono agrícola y sembraron en abril perdieron sus cultivos.

Es decir, no se puede atribuir la pérdida únicamente a quienes sembraron en junio.

Agricultores que sembraron en abril y otros que lo hicieron en junio enfrentaron el mismo problema: las lluvias no fueron suficientes para completar el ciclo del maíz.

Uno de los campesinos explicó:

“Aquí las milpas florearon bien pequeñas, no crecieron, no dieron elotes. Eso pasó porque llovía de vez en cuando y eso engañaba a las plantas de maíz, así que ni para zacate vamos a sacar”.

La experiencia encontrada en Usulután muestra que las lluvias fueron insuficientes tanto para las siembras de abril como para las de junio.

Algunos agricultores sembraron, pero perdieron las milpas. Otros decidieron no sembrar para evitar pérdidas.

Una pregunta pendiente

Usulután sigue siendo uno de los principales productores de maíz de El Salvador. Pero el recorrido de Izcanal deja una pregunta abierta:

¿Dónde está el anunciado aumento de la producción en las comunidades campesinas de Usulután?

El Gobierno puede anunciar 130 mil manzanas y proyectar 12 millones de quintales. Sin embargo, para el campesino la producción se mide de otra manera: en la milpa que logra crecer, en los elotes que consigue cosechar y en los quintales que finalmente puede llevar al mercado.

Por ahora, en buena parte del territorio recorrido, el aumento anunciado todavía no se refleja en los campos.

Por Prensa Izcanal.