Detrás del comal: lo que Juana realmente gana vendiendo tortillas

Imagen de referencia.

21/08/2026

Nueva Granada, Usulután.

Antes de que salga el sol, Juana ya terminó los quehaceres de la casa. A eso de las 7:00 de la mañana pone el nixtamal, lava el maíz y camina hasta el molino.

A las 10:00 regresa y comienza, junto a una ayudante, a palmear tortillas sobre el comal. Trabajan hasta la 1:00 de la tarde y después Juana continúa vendiendo camino a Nueva Granada hasta completar unas ocho horas de trabajo.

Pero ¿cuánto le queda realmente?

Hicimos las cuentas con ella.

De aproximadamente una arroba y media de maíz al día obtiene cerca de 420 tortillas. Vendidas a un dólar cada 16, representan alrededor de 26.25 dólares diarios.

Ahora vienen los gastos:

Maíz: 13.50 dólares

Gas o leña: 4.16 dólares

Ayudante: 5 dólares

La ayudante recibe cinco dólares porque Juana y ella se comparten los diez dólares que corresponderían al jornal rural.

En total, los costos diarios suman 22.66 dólares.

De las ventas quedan 3.59 dólares.

Y aquí está el punto central: esos 3.59 dólares son lo que queda para el trabajo de Juana.

Es decir, después de preparar el nixtamal, caminar al molino, hacer tortillas, permanecer horas frente al comal y venderlas durante la jornada, su trabajo queda remunerado con apenas 3.59 dólares diarios.

Si se reconoce para Juana el valor de un jornal de diez dólares, el negocio tendría un déficit de 6.41 dólares diarios.

La cuenta revela una realidad que suele quedar escondida en la economía informal: el negocio parece generar ingresos, pero cuando se reconoce el valor del trabajo de quien lo sostiene, la ganancia desaparece.

Juana sigue haciendo tortillas porque dejar de hacerlo significa quedarse sin ingresos.

Detrás de cada tortilla hay horas de trabajo que muchas veces no aparecen en las cuentas.

Por: Prensa Izcanal.