El gobierno sacó la construcción del Hospital Rosales de un préstamo de $170 millones del BID y la pagó con recursos del Estado. Lo que no dijo es que ese préstamo sigue corriendo, que fue él mismo quien lo modificó cinco veces, y que los $103 millones del componente hospitalario se redireccionaron a otras obras. El gobierno ha ejecutado $139.85 millones hasta junio de 2025.
La declaración
El 15 de junio de 2023, el presidente Nayib Bukele colocó la primera piedra del edificio de consulta externa especializada y hospital de día del Hospital Nacional Rosales. Ante las cámaras, desafió a la oposición con una afirmación rotunda:
«Los fondos de esta inversión son cien por ciento propios. Es decir, son fondos GOES. No como dice la oposición: ‘¡Ahí les dejaron el dinero!’ No sé a dónde lo dejaron, ¿en qué cuenta? Que nos avisen.»
La declaración es técnicamente cierta en una parte: esa obra específica sí se financió con recursos del Estado salvadoreño. Pero el contexto que Bukele omitió es igualmente real, está documentado en contratos internacionales públicos, y cambia sustancialmente la historia. Aqui puedes bajar el contrato: https://drive.google.com/…/1giICLffSyqbgLNXdsBk…/view…
El préstamo que existía antes
El 7 de abril de 2016, la República de El Salvador y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) firmaron el Contrato de Préstamo No. 3608/OC-ES (el Programa Integrado de Salud II) por US$170 millones, a pagarse en 25 años con cuotas semestrales.
El contrato original tenía un propósito claro para su componente más grande: financiar la construcción de un hospital de especialidades de alta complejidad, de aproximadamente 400 camas, ubicado en el departamento de San Salvador, con cobertura nacional, destinado a absorber las especialidades deficitarias del Hospital Rosales y atender a aproximadamente 5.4 millones de beneficiarios del MINSAL.
En el plan financiero original, ese componente hospitalario absorbía el 66% del préstamo, unos $111 millones para la construcción de dos hospitales; el segundo era el de la zona norte de San Salvador, en Nejapa.
La deuda era del gobierno anterior. Pero lo que vino después fue decisión exclusiva del gobierno de Bukele.
Cinco modificaciones, todas firmadas por Bukele
Desde agosto de 2019, apenas iniciada su gestión, el gobierno de Bukele comenzó a negociar activamente los términos del préstamo con el BID. A lo largo de cuatro años firmó cinco modificaciones al contrato, cada una con la rúbrica del Ministro de Hacienda como representante autorizado del Estado salvadoreño.
*Modificación No. 2 — agosto de 2019. El gobierno incorporó una cláusula para usar hasta $9.1 millones del préstamo en la compra de medicamentos e insumos para la red pública. Firmada por el Ministro Nelson Fuentes Menjívar. El gobierno de Bukele sabía del préstamo, lo usaba y lo modificaba desde sus primeros meses.
*Modificación No. 3 — junio de 2021. Se ajustaron los alcances de los componentes 1 y 2. El componente hospitalario subió al 70% del préstamo, unos $118 millones. Firmada por el Ministro Alejandro Zelaya Villalobo.
*Modificación No. 4 — abril de 2022. Esta es la modificación que conecta directamente el préstamo con el Hospital Rosales. El gobierno solicitó al BID incorporar a la Dirección Nacional de Obras Municipales (DOM) como coejecutora del préstamo, específicamente para financiar con recursos BID «la contratación del diseño y construcción del edificio de consulta externa especializada y Hospital de Día del Hospital Nacional Rosales». Firmada por Zelaya Villalobo el 19 de abril de 2022. En ese momento, la obra del Hospital Rosales era oficialmente parte del préstamo internacional.
*Modificación No. 5 — junio de 2023.* Un año después, el gobierno dio marcha atrás. En comunicación del 21 de marzo de 2023, solicitó al BID retirar a la DOM como coejecutora y sacar la obra del Hospital Rosales del alcance del préstamo, argumentando que se construiría bajo «Administración Directa» con recursos propios. Los fondos que estaban asignados a esa obra fueron redireccionados a otras partidas del Ministerio de Salud dentro del mismo préstamo. El componente hospitalario quedó en $103 millones.
Zelaya Villalobo firmó la aceptación el 14 de junio de 2023. Aqui tienes el documento: https://drive.google.com/…/1QdnkdH0IBuMjILf5L7K…/view…
Al día siguiente, Bukele colocó la primera piedra.
Lo que realmente ocurrió
La secuencia es esta: el préstamo existía, el gobierno de Bukele lo usó desde 2019, en 2022 incorporó formalmente la obra del Hospital Rosales dentro de ese préstamo como responsabilidad de la DOM, y en 2023 decidió sacarla del préstamo y pagarla con fondos propios.
Esa última decisión es legítima. Un gobierno puede optar por financiar obras con recursos propios en lugar de deuda externa. Lo que resulta engañoso es presentar esa decisión como si el préstamo no existiera, como si la oposición inventara su existencia, y como si la obra fuera prueba de independencia financiera cuando en paralelo el Estado ejecuta $170 millones en deuda con el BID en otras obras del mismo programa de salud.
El préstamo no desapareció al sacar el Hospital Rosales. Los $103 millones del componente hospitalario se redireccionaron a infraestructura en otros 21 hospitales de la red del MINSAL. El Estado salvadoreño sigue obligado a devolver cada centavo de los $170 millones, más intereses, durante los próximos años.
El préstamo sigue vigente y los fondos continúan ejecutándose
El BID ya desembolsó el 100% del préstamo ($170 millones), según informe de junio de 2025. El gobierno ha gastado efectivamente $139.86 millones, equivalente al 82.3% del total del préstamo. Queda pendiente de ejecutar aproximadamente $30.1 millones para completar todos los componentes del programa antes del cierre en 2026. Aquí el último informe de lo ejecutado: https://drive.google.com/…/1Jrygk1zZdOJtfvfdrFR…/view…
Con la Modificación No. 5, el Programa Integrado de Salud II quedó con la siguiente estructura final:
• Fortalecimiento de la red ambulatoria: $51,699 millones (27%).
• Fortalecimiento de la red hospitalaria: $103,221 millones (61%).
• Gestión y eficiencia: $11,173 millones (10%).
• Administración y Auditoría: $3,907 millones (2%).
• Total: $170,000 millones (100%).
La pregunta que queda
Bukele tenía razón en que el Hospital Rosales se construyó con fondos propios. Pero su declaración sugería que no había ningún préstamo, que la oposición mentía sobre su existencia, y que el gobierno operaba sin endeudamiento externo en salud.
Los contratos del BID muestran otra cosa: el mismo gobierno que hizo esa declaración había firmado, apenas un año antes, un documento oficial incorporando esa misma obra al préstamo internacional. Y el día anterior a la primera piedra, firmó otro documento para sacarla.
El préstamo de $170 millones existe, está siendo ejecutado, y será pagado por los salvadoreños durante las próximas dos décadas. Que una obra específica se haya financiado fuera de él no cambia ese hecho.
Por: Prensa Izcanal.