En la zona norte de Usulután, unidades de salud reportan hasta un 67% de desabastecimiento real de medicamentos. El sistema del MINSAL registra abastecimiento del 83% porque cuenta un frasco o un blíster como medicamento disponible. El ministro habló de un 95%. La realidad es otra.
Por el equipo de Izcanal | Publicado: junio 2026
Las faldas del Tecapa, de noche
Gregorio tiene unos 60 años y vive en las faldas del volcán Tecapa. Después de cenar, a eso de las cinco de la tarde, le dio un mareo y se cayó. Su mujer, preocupada, le dijo que había que ir al médico.
—Está muy lejos el hospital Teresa y no tenemos cómo pagar el carro —respondió él.
—Aquí nomás vamos a ir a la Unidad de Salud. Hasta Santiago de María, no.
—¿Que no ves la hora que es? ¿Cómo va a estar abierta?
—La comadre promotora me contó que hoy van a abrir hasta las diez de la noche.
—Vamos, pues.
Llegaron al establecimiento. Unas cinco personas esperaban turno. Un médico, una enfermera y una promotora atendían.
—¿Qué le pasó al compadre? —preguntó la promotora.
—Se marió y se cayó, comadrita.
—Ya lo vamos a atender. ¿Cómo se siente?
—No, sí puedo esperar.
La doctora vio a Gregorio. La enfermera ya le había tomado los signos vitales; todo estaba bien.
—¿Ha vomitado?
—No. Pero siento agrura.
—¿Cree que le cayó mal la cena?
—No. Ya me venía sintiendo mal del estómago y del mareo.
La doctora lo refirió al hospital. Para calmarle el mareo solo tenía un frasco de medicamento. Le confesó al paciente:
—Ahorita ya están cerradas las farmacias y medicamento no tengo para aliviarle el mareo, don Gregorio. Habrá que esperar hasta mañana. Aquí en este papelito le indico lo que tiene que comprar.
Gregorio salió de la Unidad de Salud sin diagnóstico, sin medicamentos y con la orden de esperar al día siguiente para ir al hospital.
No había salido cuando le llamó la doctora:
—Encontré dos medicamentos que le van a ayudar.
—Gracias, doctora.
Don Gregorio le contó su historia a Izcanal este miércoles. Eso nos llevó a investigar qué estaba pasando con los medicamentos.
La trampa del sistema: un frasco equivale a medicamento disponible
Un médico colaboró con Izcanal para recabar los datos. Lo que encontró revela el mecanismo con el que el Ministerio de Salud (MINSAL) maquilla el desabastecimiento.
La Unidad Comunitaria de Salud Familiar (UCSF) intermedia que visitó don Gregorio, en la zona norte de Usulután, tiene un cuadro básico de 96 medicamentos. Sin embargo, su inventario solo registra 80: le faltan 16. Con esa cifra, el sistema la clasifica como abastecida al 83%. Hasta ahí, el dato es malo pero no mentiroso.
El problema está en lo que ese porcentaje no dice.
De esos 80 medicamentos registrados, la UCSF solo tiene un blíster o un frasco de 48 de ellos. Si la enfermera entrega ese único envase al siguiente paciente, la disponibilidad real cae de 80 a 32 medicamentos. El desabastecimiento efectivo pasa del 17% al 67%.
| Según el sistema del MINSALCuadro básico: 96 medicamentosEn inventario: 80 medicamentosAbastecimiento declarado: 83% | Realidad verificada en campoMedicamentos con existencia real: 32Con un frasco o blíster: 48 adicionalesDesabastecimiento real: 67% |
La trampa es sencilla: el sistema del MINSAL registra presencia de un medicamento aunque haya un solo envase en bodega. Mientras ese frasco permanezca sin entregar, el establecimiento aparece «abastecido». El paciente, sin embargo, sale con las manos vacías o con una receta que tendrá que pagar de su bolsillo.
El ministro dijo 95%. La doctora buscó en los cajones.
Hace unos meses, el ministro de Salud declaró públicamente que el abastecimiento en las UCSF era del 95%, por encima de los estándares internacionales. La afirmación es coherente con la lógica del sistema: con un frasco de medicamento sin entregar, una unidad puede aparecer al 100% en la base de datos.
Pero en la zona norte de Usulután esa noche, la doctora no encontró medicamento para el mareo de don Gregorio. No por negligencia: la farmacia, simplemente, estaba vacía.
Lo que siguió fue una solución improvisada. El médico había escuchado que Gregorio y la promotora se saludaron de compadres. Tomó dos frascos de la farmacia y pasó parte del contenido a ellos. Así sorteó al sistema: en el inventario seguían figurando dos frascos, pero ahora con la mitad del medicamento cada uno. Si llegaba otro paciente esa noche, le tocaría la otra mitad, o esperar.
Es la medicina de la solidaridad cubriendo el hueco de la gestión pública.
El SIBASI lo sabe. El ministerio también.
Consultada nuestra fuente médica, la respuesta fue directa: el SIBASI y el MINSAL conocen el desabastecimiento a diario. Cada establecimiento está obligado a reportar su inventario en el sistema. El reporte es de rigor: si el director del centro no lo hace, enfrenta sanciones.
El dato llega todos los días al nivel central. El problema no es de información: es de decisión.
Cuando el sistema registra un frasco de medicamento como «disponible» y el establecimiento aparece abastecido en los tableros del ministerio, se produce una ficción estadística. Una ficción que permite declarar un 95% de abastecimiento mientras pacientes como don Gregorio reciben una receta que no pueden pagar.
Metodología
Izcanal recibió el testimonio de don Gregorio el miércoles de esta semana y procedió a verificar la situación en la UCSF intermedia correspondiente en la zona norte de Usulután. Un médico colaboró en el levantamiento de datos del inventario farmacéutico. La fuente pidió reserva de identidad por temor a represalias institucionales. Los datos del cuadro básico, el inventario registrado y la existencia física de medicamentos fueron obtenidos directamente del sistema de gestión y verificados contra el inventario físico del establecimiento. No se obtuvo respuesta del MINSAL a solicitud de comentario antes del cierre de esta edición.