Por: César Villalona
Veamos algunas de sus acciones:
1. Inicio del año con desfiles, festividades en el Centro y desayuno nacional de oración.
2. Pago de “semana 25”.
3. Viaje a Costa Rica para recibir elogios del presidente de ese país y firmar acuerdos en materia de seguridad.
4. Visita del presidente de Chile, José Antonio Kast. El chileno no copiará nada de El Salvador, pero con su visita pretendió darle realce al gobierno salvadoreño.
5. Intensa propaganda al inicio del año escolar.
6. Intensa propaganda a los paquetes escolares. Ese proyecto inició en 2010, Bukele lo desnaturalizó para beneficiar a las grandes empresas y lo vende como suyo.
7. Iluminación de túneles de la carretera del litoral.
8. Viaje a E.U. para recibir elogios de Trump.
9. Anuncio del pronto inicio de la construcción del metrocable en la Zacamil.
10. Concierto de Shakira.
Hay más acciones, por supuesto, pero con esas 10 basta para ver la intensidad con que el régimen arrancó el año.
Para ayudar al gobierno, los gringos extraditaron a Norman Quijano, un ultraderechista del que no vale la pena ni hablar, pero cuya condena y apresamiento “por haber negociado con pandillas”, entre otras cosas, engarza en la narrativa de Bukele de que ARENA y el FMLN son la misma cosa mientras su Gobierno sí combate a las pandillas.
Finalmente, la encuesta de la UCA le dio al Gobierno una nota de 8.35 y la encuesta de La Prensa Gráfica le dio una aprobación de 91.9%.
La estrategia del régimen tiene 15 componentes que caminan sin obstáculos. Uno de ellos es mantener la iniciativa política. Como van las cosas, este año Bukele inaugurará hasta letrinas aboneras y puentes dentales.