Soldados, espectáculo y la falsa idea de seguridad

El gobierno ha desplegado más de 3 mil militares, como si el evento cultural fuera una operación de guerra.

Por: Alcides Herrera

Para el concierto de Shakira, el gobierno ha desplegado más de 3 mil militares, como si el evento cultural fuera una operación de guerra. La imagen es clara: filas interminables de soldados armados custodiando un espectáculo privado. El mensaje también lo es: El Salvador es el país más seguro del mundo.

Pero esa idea de seguridad que se quiere vender es, en realidad, una puesta en escena 🎭.

La seguridad no se impone, se vive.

La seguridad verdadera está ligada a la tranquilidad cotidiana. Es poder entrar y salir de casa con confianza, saludar a los vecinos, caminar por la calle y decir buenos días o buenas noches sin temor.

En mi cantón, seguridad es poder colgar la hamaca y quedarme dormido sin miedo, disfrutar del calor, de la brisa y del sereno de la noche 🌙. Esa sensación no la garantizan los fusiles ni los uniformes.

Militarización no es seguridad.

Nunca he asociado a los militares con seguridad. Para mí, representan guerra, muerte, discordia e imposición. Si un país necesita miles de soldados para “sentirse seguro”, es porque sigue siendo profundamente inseguro.

La presencia masiva de militares no tranquiliza: intimida. No genera confianza: impone silencio.

Más allá de las pandillas.

En El Salvador necesitamos superar la violencia pandilleril, sí, pero también una grave inseguridad jurídica instalada desde el poder. Sin garantías, sin derechos y sin confianza en la ley, no existe seguridad real.

Un país no es seguro porque exhiba soldados en un concierto 🎶.

Un país es seguro cuando su gente vive sin miedo.

Y eso, todavía, está pendiente.