La muerte de un adolescente en La Unión.

¿Qué le pasó a José Luis?

Por: Crista de Araniva.

Era un día como de costumbre en la vida de José Luis Baldizón López, el niño de 13 años regresó a su casa como de costumbre, después de cumplir con su jornada escolar.

Cursaba séptimo grado en el Centro Escolar Barrio Fátima, en La Unión, donde era considerado por sus educadores y compañeros como un jovencito perspicaz, dedicado y esmerado con sus estudios.

Pero aquella tarde, al llegar a casa, algo no estaba bien.

José Luis comenzó a presentar un fuerte malestar estomacal acompañado de vómitos constantes. Su condición preocupó a su familia, por lo que decidieron trasladarlo de emergencia al Hospital Nacional de La Unión.

De acuerdo con el relato de su madre, su hijo fue atendido en dos ocasiones durante esas horas. En ambas recibió medicamentos, pero los vómitos continuaban y su estado no mostraba la mejoría que la familia esperaba.

Fue entonces cuando su madre pidió que José Luis quedara ingresado en el hospital para que pudiera permanecer bajo observación.

Sin embargo, según la versión de la progenitora, el personal médico determinó que el tratamiento administrado sería suficiente para que pudiera estabilizarse.

José Luis fue dado de alta aproximadamente a las 2:00 de la madrugada del jueves 17 de septiembre de 2026. Pero apenas unas horas después, la historia tendría un desenlace devastador.

Cerca de las 7:00 de la mañana del mismo día, José Luis falleció.

Lo más impactante es que habían transcurrido solamente unas horas desde que comenzó a sentirse mal, hasta que su familia tuvo que enfrentar su partida.

Hoy, su familia intenta asimilar la pérdida de un niño que salió de casa para asistir a clases, pero que jamás imaginarían que tras su regreso enfrentarían una tragedia.

¿Qué ocurrió realmente durante esas horas? ¿La gravedad de su condición pudo haber sido evaluada de otra manera?

Hoy, más allá de cualquier cuestionamiento, queda el dolor de una familia que perdió a José Luis y el recuerdo de aquel niño ejemplar de séptimo grado que, como cualquier otro día, salió de casa rumbo a su jornada escolar sin imaginar que sería la última.

Tenía solo 13 años y una vida por delante.

Descansa en paz pequeño, paz y resignación para los que te aman.