28/08/2026
Familias de Concepción Batres, Nueva Granada y Jiquilisco reportan personas con fiebre, aumento de zancudos y ausentismo escolar. Un médico señala dificultades para la notificación de casos y cuestiona la cobertura de las acciones de control. Mientras tanto, los datos oficiales no permiten conocer con precisión qué ocurre en cada municipio.
Los testimonios recogidos describen un escenario de preocupación: familias con cuadros febriles, mayor presencia de zancudos y estudiantes que han dejado de asistir a clases.
Comunidades preocupadas por el dengue.
En Hacienda Nueva, Concepción Batres, una persona de la comunidad aseguró que hay numerosos casos de dengue y que incluso se han presentado casos que la población identifica como dengue hemorrágico.
“Aquí en Hacienda Nueva hay mucho dengue, hasta dengue hemorrágico. Han faltado a las escuelas unos 20 alumnos. Hay un caserío que se llama La Pancha, que los niños no asistieron la semana pasada”.
Según el mismo testimonio del maestro, personal de la Unidad de Salud ha visitado familias para activar el protocolo correspondiente.
Izcanal no pudo verificar de manera independiente los casos señalados como dengue hemorrágico, por lo que esta afirmación se mantiene como testimonio comunitario.
En Palomía de Gualcho, una madre de familia también reportó numerosas personas con fiebre y un incremento de zancudos.
“Aquí en La Palomía de Gualcho y todo Gualcho hay muchas familias con calentura. Además, hay muchos zancudos. Con el calor y los zancudos estamos mal por estos lados”.
La mujer señaló que la directiva comunitaria y el promotor trabajan en actividades de prevención, aunque reconoció dificultades para que las familias mantengan limpias las pilas y eliminen posibles criaderos.
En el Bajo Lempa, otro padre de familia afirmó que los zancudos “se han alborotado” y relacionó el aumento con la falta de lluvia.
“También hay mucho dengue aquí en las comunidades del Bajo Lempa. Aquí los llevamos al hospital de Jiquilisco, y mi vecina fue y dice que el hospital está lleno de gente con dengue”.
Este último dato es un testimonio indirecto y no ha sido confirmado por Izcanal mediante registros hospitalarios.
Médicos cuestionan la respuesta.
Un médico consultado por Izcanal señaló dificultades para atender la emergencia y relacionó la falta de lluvias con el almacenamiento de agua en los hogares.
“Ante la falta de lluvia la gente está reservando agua y se llena de larva”.
El profesional aseguró que no se estaría llegando de manera generalizada con abate ni fumigaciones y señaló problemas en la comunicación de los casos.
“Nosotros, los médicos, ni los directores de UCSF tenemos acceso al sistema. A veces el paciente ya tiene tres días en el hospital y no nos han avisado”.
Según el médico, la información llega después y, en algunos casos, durante la madrugada debido a la centralización del sistema.
“Nos avisan a medianoche y ¿quién va a estar esperando mensajes del MINSAL a esa hora?”
Estas afirmaciones requieren una respuesta del Ministerio de Salud para establecer cómo funciona actualmente la notificación de casos y qué acciones de control vectorial se están ejecutando en las comunidades.
Los datos oficiales no cuentan toda la historia.
A la semana epidemiológica 30 de 2026, el MINSAL reportaba 3,039 casos sospechosos, 24 confirmados y dos defunciones a nivel nacional. Solo durante esa semana fueron registrados 170 casos sospechosos.
Sin embargo, durante agosto el Ministerio no ha publicado una actualización que permita conocer con precisión el comportamiento del dengue en cada municipio. La información pública disponible tampoco ofrece el nivel de desagregación municipal necesario para contrastar los testimonios recogidos por Izcanal.
Esto crea una dificultad para dimensionar la situación: las comunidades reportan casos y afectaciones, pero las estadísticas disponibles no permiten determinar cuántos corresponden a cada municipio de Usulután.
Los cuadros de fiebre tampoco pueden atribuirse automáticamente al dengue. La confirmación requiere evaluación médica y, cuando corresponde, pruebas diagnósticas.
Entre los testimonios y las estadísticas
Los relatos de Hacienda Nueva, Gualcho y el Bajo Lempa coinciden en señalar preocupación por la presencia de zancudos, personas enfermas y dificultades para prevenir nuevos contagios.
Mientras tanto, un médico cuestiona la oportunidad con que la información sobre los casos llega a los equipos locales y las familias señalan que las acciones preventivas no siempre alcanzan a todas las comunidades.
El problema, por ahora, no es solamente saber cuántos casos de dengue hay en Usulután, sino determinar qué tan completa y oportuna es la información disponible para conocer dónde están los casos y responder ante ellos.
Izcanal considera necesario que el Ministerio de Salud informe sobre los casos registrados en Usulután, las acciones de fumigación y control larvario, la aplicación de abate, la notificación entre hospitales y UCSF y las razones por las que los datos epidemiológicos municipales no están disponibles públicamente con mayor oportunidad.
Por: Prensa Izcanal.